La policía guatemalteca allanó las oficinas de la máxima autoridad electoral, así como la sede del Movimiento Semilla. Estas acciones forman parte del intento de la fiscalía por excluir al partido Semilla de la segunda vuelta electoral. El segundo puesto obtenido por Bernardo Arévalo, candidato del partido anticorrupción Semilla, fue una completa sorpresa en la primera vuelta. Las acciones de la fiscalía han provocado críticas de la comunidad internacional, ya que están sumiendo a la democracia guatemalteca en el caos a tan solo un mes de las elecciones.
Los controles y equilibrios en el ejercicio del poder y el respeto a la voluntad popular son fundamentales para la democracia. El Ministerio Público debe acatar la orden del Tribunal Constitucional. El proceso electoral debe continuar íntegramente y sin presiones.
Cristosal insta al Estado de Guatemala a evitar la injerencia política y a preservar la integridad del proceso electoral. Guatemala quiere vivir en paz.