“We need to review our systems of protection.” — The Archbishop of IARCA
San Salvador, 8 November 2009
The vulnerability of the environment of Central America is exposed once again
with the passage of the storm, Ida. The Primate of the Anglican Church of the
Region of Central America (IARCA), the Most Rev’d Martín Barahona,
sympathizes with the victims of each of the affected countries.
Ida surprised Central America in the waning hours of this past Saturday (yesterday), when it landed with 145 km/hr winds. “This was a most particular phenomenon in the three hours that it rained,” said Germán Rosa, Minister of the Environment of El Salvador.
In Nicaragua there are more than 40,000 affected, in Guatemala more than 100 people have been evacuated and in El Salvador there was not a definite number (as of Sunday) of homeless but the Civil Protection authorities report that there are 91 dead, 60 disappeared, and hundreds of injured. The statistics may well grow in the next hours.
Bishop Barahona said that he wants to emphasize that “disasters are not natural, nor are they a punishment from God. These events challenge us to revise our systems of protection.” He added, “We are praying for the families and are in communication with other institutions and sister churches at the national, regional and international level to plan our level of action right now and after the emergency.”
In El Salvador, the most affected departments are those in the central part of the country: San Vicente by the volcano Chinchontepec, which produced a mudslide of several kilometers and claimed several victims. Also, there is an orange emergency alert in the departments of San Salvador, Cuscatlán, La Libertad and La Paz.
The major roads into El Salvador are blocked, electric lines are on the ground,
five bridges have collapsed, thousands of people are being housed on an emergency
basis, and midst all these losses are the disappeared.
Bishop Barahona said that he considers “Ida to be the worst natural event of the year to strike El Salvador. It intesifies the social and economic problems with which we live. We pray to God for the life of our families, communities and countries.”
Debemos revisar nuestros sistemas de prevención: Obispo Primado de IARCA
San Salvador, domingo 8 de noviembre de 2009.
La vulnerabilidad ambiental de Centro América quedó de nuevo al descubierto, con el paso de la tormenta Ida. El Obispo Primado de la Iglesia Anglicana de la Región Central de América, (IARCA), Reverendísimo Martín Barahona se solidarizó con las victimas de cada uno de los países afectados.
Ida ha sorprendido a Centroamérica en las últimas horas de este sábado, cuando alcanzó los 145 kilómetros por hora, “se trata de un fenómeno muy particular, en tres horas el fenómeno se precipitó”, dijo Germán Rosa, Ministro de Medio Ambiente de El Salvador.
En Nicaragua se contabilizan más de 40 mil damnificados, en Guatemala las personas evacuadas sobrepasaban el centenar y en El Salvador hasta este domingo, no había un cifra definida de damnificadas pero sí, las autoridades de Protección Civil ya reportaban 91 personas muertas, 60 desaparecidas, centenares de heridas y las estadísticas podrían aumentar en próximas horas, dijeron.
“Deseo insistir que los desastres no son naturales y tampoco son un castigo
de Dios, estos fenómenos nos reiteran que debemos revisar nuestros sistemas
de prevención”, lamentó el Obispo Barahona. “Estamos
orando por las familias y en comunicación con otras instituciones y hermanas
Iglesias, a nivel nacional, regional e internacional para planificar nuestro
nivel de acción en estos momentos y en la post emergencia”, Explicó
el Obispo salvadoreño.
En El Salvador los departamentos mayormente afectados son las para centrales San Vicente, donde, desde el volcán Chinchontepec se ha producido un deslave de varios kilómetros y ha provocado numerosas víctimas. Además, hay emergencia naranja en los departamentos de San Salvador, Cuscatlán, La Libertad y La Paz.
Las principales vías de acceso de El Salvador están bloqueadas, tendido eléctrico en el suelo, cinco puentes colapsados, millares de personas albergadas, cultivos desaparecidos entre otras perdidas que no se consolidan aun.
“Considero que Ida ha sido el fenómeno natural que más ha golpeado a El Salvador este año y que agudizará los problemas sociales y económicos que vivimos; rogamos al Dios de la vida por nuestras familias, comunidades y países”, finalizó Barahona.